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Desafíos para la preservación real del medio ambiente, una deuda mundial

Cambio climático
Foto Cortesía Internet

Iralva Moreno.- La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP27, celebrada en la ciudad egipcia Sharm el Sheijconcluyó el pasado 20 de noviembre del presente año, con un acuerdo decisivo para proporcionar financiamiento por «pérdidas y daños» a los países vulnerables duramente afectados por los desastres climáticos. 

  Justamente en el encuentro de la COP27 se acordaron diversas decisiones relevantes donde reafirman su compromiso de limitar el incremento de la temperatura mundial a 1,5 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. Uno de los acuerdos más destacados es la creación de la Alianza de Líderes por los Bosques y el Clima (Forest and Climate Leaders’ Partnership – FCLP), cuyo objetivo es unir la acción de los gobiernos, las empresas y los líderes comunitarios.  

El Secretario Ejecutivo de ONU Cambio Climático, Simon Stiell, destacó que este acuerdo representa un resultado positivo que permite avanzar en la resolución de esta problemática que afecta a la población mundial. 

«Es un resultado histórico que beneficia a los más vulnerables de todo el mundo. Hemos determinado el camino a seguir en una conversación que ha durado décadas sobre la financiación de las pérdidas y los daños, deliberando sobre cómo abordar los impactos en las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia han sido arruinados por los peores impactos del cambio climático”, dijo. 

 A 10 días del cierre de la COP27, la conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se llevó a cabo entre el 6 al 18 de noviembre, muchos son los desafíos y retos por cumplir para tratar de subsanar, o al menos, dar respuesta a una deuda mundial a favor de la humanidad y del futuro del hogar de las generaciones siguientes.

Posturas de los Gobiernos sobre el cuidado ambiental

En total unos veintisiete países, que representan más del 60 % del PIB mundial y el 33 % de los bosques del mundo, ya se han sumado a la nueva alianza con el compromiso de dar el ejemplo en materia de preservación y cuidado ambiental.

Movilización y donación de fondos públicos, el apoyo a las iniciativas de los pueblos indígenas y las comunidades locales, y el incentivo a la conservación de los bosques de alta integridad, son algunos de los puntos de acción que fueron acordados por este grupo.

«Esta alianza es una oportunidad para implementar soluciones que reduzcan la deforestación, que aumenten la restauración de los bosques y que fortalezcan los medios de vida de las personas que viven en las zonas forestales», señaló el Ministro de Medio Ambiente y Agua de Ecuador, Gustavo Manrique Miranda, cuyo país integra la Alianza.

De los 12.000 millones de dólares comprometidos en Glasgow para proteger y restaurar los bosques durante el período 2021-2025, ya se han invertido 2.670 millones de dólares, y que los donantes públicos y privados han comprometido otros 4.500 millones de dólares desde la COP26.

 

Calentamiento Global: Cambio climático y medioambiente

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992) señala que este fenómeno, tal como su denominación describe, «es un cambio en el clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables».

La probabilidad de rebasar una importante línea roja del calentamiento global se ha incrementado considerablemente, de acuerdo a investigadores de la Oficina Meteorológica de Reino Unido, quienes afirman que existe una probabilidad del 50% de que la Tierra se caliente por encima de 1,5 °C en los próximos cinco años.

Aunque el aumento sería temporal, entre los años 2022 y 2026 se elevará indudablemente la temperatura, superando así el récord alcanzado del año 2016. Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020.

La publicación del Global Annual to Decadal Climate Update (Boletín sobre el clima mundial anual a decenal), la probabilidad de que la media quinquenal del período 2022-2026 sea superior a la media de los últimos cinco años (2017-2021) también es del 93 %. 

Se estima que esto ocurre a consecuencia de que los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera han crecido durante las últimas tres décadas, y las temperaturas globales han respondido aumentando al mismo ritmo.

“Este umbral de 1,5 °C no es una cifra aleatoria, sino que indica el punto en el que los efectos del clima serán cada vez más perjudiciales no solo para las personas, sino para todo el planeta«, aseguró el secretario general de la OMM, profesor Petteri Taalas. 

Protocolo de Kioto y el acuerdo de París

El Protocolo de Kioto es el primer acuerdo realizado a nivel mundial que data del año 1997, cuando en Japón se acordó exigir que 37 naciones industrializadas más la Comunidad Europea redujeran sus emisiones de gases de efecto invernadero y pedir a las naciones en desarrollo que cumplieran de manera voluntaria.

Unos 191 estados lo ratificaron en ese momento, pero entre ellos no se encuentra Estados Unidos, que lo abandonó en 2001. Ese protocolo tampoco exigía una reducción a China, que junto al país norteamericano conforman la dupla de mayores emisores, por ser naciones en desarrollo.

Asimismo, tiempo después nace el Acuerdo de París, el más sonado de las COP y el cual fue alcanzado en el año 2015, en el que los países se comprometieron a mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2º Celsius en comparación con los niveles preindustriales y, preferentemente, en 1,5º. Por encima de este umbral, según la ciencia, las consecuencias pueden ser catastróficas. Vale destacar que, Estados Unidos abandonó este pacto durante la administración de Donald Trump, pero volvió con el presidente Joe Biden.

Países que han implementado acciones en favor del planeta tierra

Pese a que países como Estados Unidos y China no se sumaron de inmediato a acuerdos a favor de contribuir con aportes para mitigar el calentamiento global, existen otros que sí han dado la batalla para salvar el planeta.

El Comité Técnico de Green Legacy, programa de reforestación para combatir consecuencias del cambio climático en Etiopía, es un ejemplo de políticas y programas a favor del medio ambiente, pues su meta es plantar más de medio millón de árboles frutales durante la edición 2022 de esa iniciativa.

De acuerdo con algunos informes oficiales, en todo el país fueron sembradas más de cuatro mil, cinco mil y seis mil millones de plántulas en 2019, 2020 y 2021, respectivamente, incluidos 353 millones en un día del primer año, considerado una marca mundial.

Islandia es otro país que representa un modelo para el mundo. Su política está impulsada principalmente por energía verde procedente de fuentes hidroeléctricas y geotérmicas. La única excepción es la dependencia de los combustibles fósiles para el transporte.

Aunque Islandia no siempre fue ejemplo a seguir en materia ambientalista, este país comenzó a centrarse en el desarrollo hidroeléctrico a gran escala, lo cual atrajo a un gran número de usuarios de energía industrial a nivel internacional. El objetivo era atraer a las nuevas industrias a Islandia para diversificar la economía del país, crear empleo y establecer una red eléctrica a nivel nacional.

Finlandia  es otra nación que puede dar respuesta al cambio climático de forma favorable. Los esfuerzos que últimamente promueve a favor de la conservación del ambiente es notable.  Una escuela, cuya infraestructura es de cinco pisos,  fue construida a base de madera . Es por ello que el comedor de la preparatoria en Helsinki huele a un frondoso bosque de pinos

«Es una opción más sostenible«, dice Miimu Airaksinen, ingeniera y vicepresidenta de desarrollo de SRV, la empresa constructora finlandesa a cargo de la escuela.

Otros pequeños cinco proyectos en este hemisferio del planeta (América Latina) también son dignos de hacer mención. Las iniciativas, llevadas a cabo en distintos países de América Latina y el Caribe, dan fe de que hay esperanza para nuestro planeta. 

Barbados se ha convertido en un referente medioambiental gracias al éxito de sus actividades de conservación de las tortugas marinas. El Proyecto de Tortugas Marinas de Barbados, con sede en el campus de la Universidad de las Indias Occidentales, alberga el Centro de Marcado de Tortugas Marinas de la región y de la Red de Conservación de Tortugas Marinas del Caribe en general.

Venezuela no se queda atrás y destaca también en materia de proyectos ambientales gracias a los esfuerzos de familias indígenas que se convierten en protectoras de la selva amazónica. Es así como diversas comunidades indígenas locales, como los yanomami, los panare, los bari, los piaroa y los guajibo (también conocidos como jibis), participan en un plan para proteger la Amazonía.  

El proyecto Amazonas Originaria está formando actualmente a un grupo de familias indígenas desplazadas para que utilicen y cuiden de manera sostenible los bosques tropicales de los alrededores de Puerto Ayacucho. Aprenden a gestionar los cultivos de cacao, cupuaçu, manaca y túpiro (todas ellas plantas autóctonas de la Amazonía), así como a transformar sus frutos en pulpa, chocolate, cestas y otros productos.

¿Qué significan los fenómenos naturales El Niño y La Niña sobre el medio ambiente?

La constante presencia del fenómeno de La Niña de principios y finales de 2021 conllevaron una reducción de las temperaturas mundiales, pero ese efecto de enfriamiento es solo provisional y no invierte la tendencia de calentamiento global a largo plazo.

 Además, si llegara a instaurarse un episodio de El Niño, provocaría un repunte inmediato de las temperaturas, como ya ocurrió en 2016, el año más cálido del que se tiene constancia hasta la fecha. Hasta ahora no existe confirmación de un episodio de El Niño en el trimestre de diciembre a febrero de 2022/2023. 

Todo apunta a que el calentamiento global se está acercando al límite inferior del incremento de la temperatura prevista en el Acuerdo de París, que es el de intentar limitar ese aumento a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales.

Es conocido que el mal cuidado hacia la madre tierra nos trae consecuencias fatales, las cuales se presentan como tormentas, vaguadas, tornados, terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, incendios forestales, enfermedades infecciosas y se podrían seguir enumerando fatalidades que se desprenden a causa de este factor que como han referido los expertos se produce por la misma obra del ser humano.

Si bien las grandes industrias y países desarrollados deben tomar las riendas para disminuir los impactos contaminantes que generan, es importante que a través de un granito de arena que se aporte desde cada persona, familias, comunidades, ciudades y en cada nación en general, ayudará para tratar de crear conciencia y espacios en pro del ecosistema, que es la única gran casa que tiene la humanidad.

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