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Dimensiones del conflicto del Alto Karabaj | Crímenes contra los azeríes

NotiGlobo.- El conflicto en Nagorno Karabaj, que enfrenta a las fuerzas militares de Azerbaiyán y Armenia desde finales de septiembre de 2020, con el pasar de los días reporta mayores bajas civiles y soldados muertos, pese al cese al fuego orquestado por Rusia y otros países de la región.

Al respecto, el presidente azerí Ilham Aliyev, en un discurso pronunciado desde el ministerio de Defensa, mencionó que dos veces se declaró un alto al fuego a petición de Armenia y por sugerencia de las principales potencias.

Mientras ese país violó el cese de las hostilidades en las dos oportunidades. “Por primera vez, en menos de un día bombardeó la ciudad de Ganja. La segunda vez violó el alto el fuego dos minutos después. En este caso, Azerbaiyán, por supuesto, les ha dado y les dará una respuesta decente. Continuará expulsando al enemigo de nuestras tierras, hasta el final”, advirtió el mandatario.

Ocupación armenia

Los armenios argumentan sus acciones bélicas contra los azeríes bajo el principio de autodeterminación de los pueblos tras apoyar una supuesta independencia en el territorio del Alto Karabaj, donde residen los descendientes de la diáspora de principios del siglo pasado que ocuparon sus montañas. Además, persiguen retener los territorios que ocuparon en el suroeste de Azerbaiyán en la última escalada de los años 90, la cual culminó con un alto al fuego que los obligaba a mantener diálogos para devolver las tierras a sus legítimos dueños.

En ese tiempo los armenios buscaron reconocer la independencia del Alto Karabaj, quienes se proclamaron una República en 1991 y tenían la intención de unir su territorio con Armenia, sin importar las demarcaciones fronterizas establecidas desde 1923 por la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en donde se reconocía toda la región de las altas montañas como espacio integral de la soberanía de Azerbaiyán.

Por su parte, el Ejército de Azerbaiyán emprende una campaña para liberar los pueblos y ciudades que les fueron arrebatados por los armenios entre 1988 y 1994, durante el primer enfrentamiento del Cáucaso Sur.

Durante el conflicto de los años 90, los armenios ocuparon las ciudades azeríes de Fuzuli, Cebrail, Qubadli, Zengilan, Agdam y Karavachar, así como las aldeas y pueblos circundantes al Alto Karabaj.

Resoluciones ONU

Por tal motivo, desde 1993 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó un conjunto de resoluciones para exigir el fin de la ocupación armenia en Nagorno Karabaj. Los edictos 822, 853, 874 y 884 de la ONU así lo reflejan, con un llamado para cesar las hostilidades por parte de los armenios contra la población azerí, al tiempo que los exhorta alcanzar un acuerdo de paz entre las partes.

Aunque la intención de la ONU se ciñe al derecho internacional, el presidente Aliyev critica que la organización mantiene un doble estándar, ya que las resoluciones sobre algunos países se implementan en cuestión de días, mientras en las decretadas para restablecer la soberanía de Azerbaiyán se guarda silencio.

Naciones Unidas reconoce la región en disputa como territorio azerí. Al tiempo que ningún país del mundo reconoce la administración armenia que rige el Alto Karabaj. Incluso la misma Armenia no reconoce una administración amplia sobre la zona, pero si los apoya logística y militarmente.

Crímenes en territorio azerí

La mediática internacional mantiene una línea de defensa ante las acciones de Armenia sobre Azerbaiyán. La mayoría contextualiza dentro de la moral de ese pueblo ante el genocidio que vivieron en 1915 a manos del Imperio otomano.

Es así como varios medios de occidente, tal vez por su cercanía por el cristianismo armenio, establecen largas columnas a favor de una supuesta ‘legítima defensa’. Aunque al escudriñar la historia, existen varios crímenes que son obviados en las editoriales.

Entre los días 25 y 26 de febrero de 1992 en la primera guerra de Nagorno Karabaj, las fuerzas armenias perpetraron el asesinato sistemático de civiles azeríes en la ciudad de Jóyali (Khojaly). Los armenios fueron apoyados en ese momento por un regimiento del Ejército ruso.

Los muertos se contabilizaron en 603, entre los que resaltan los cadáveres de 108 mujeres y 83 niños que escapaban de la ciudad tras la ocupación por las fuerzas armenias.

La organización Human Rights Watch reconstruyó los hechos y determinó que un grupo de civiles que escapaban por un corredor humanitario de evacuación fueron ametrallados en el pueblo de Nakhichevanik, invadido por soldados karabaghíes.

Recientemente, Hikmet Hajiyev, asesor del presidente de Azerbaiyán, reveló información de inteligencia sobre ciudadanos europeos de origen armenio que se desplazaban hasta los territorios ocupados por esa nación, para combatir contra las fuerzas azerbaiyanas.

También, el primer mandatario de Azerbaiyán denunció que, a pesar del alto al fuego, Armenia “nos ha provocado repetidamente durante este período, disparó contra nuestras posiciones militares (…) disparó contra nuestros asentamientos, disparó dos misiles balísticos contra [la ciudad de] Ganja, como resultado de lo cual murieron personas inocentes”.

“Todos los días cientos de obuses se disparan contra nuestras ciudades y pueblos en Aghdam y otros frentes, pero la comunidad internacional permanece en silencio y los mediadores permanecen en silencio”, lamentó.

Incluso, en la mañana del 29 de octubre, fuerzas armadas armenias abrieron fuego de artillería contra los territorios de los distritos de Goranboy y Tartar, en su mayoría objetivos civiles, denunció el ministerio de Defensa.

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